jueves, 16 de septiembre de 2021
jueves, 9 de septiembre de 2021
"La sed" de Hernán Arias
miércoles, 1 de septiembre de 2021
"Volver a los 15" de Matilde Robustelli
Era inevitable volver siempre a mi fiesta de 15, tan soñada, tan esperada, planeada hasta los mínimos detalles. Mis padres no escatimaron recursos materiales, ni horas destinadas a la realización del evento. Todo fue perfecto. Mis amigos estaban felices al igual que todos los invitados; los regalos: increíbles. Al amanecer, nadie quería irse. Sentía que algo indescriptible recorría mi cuerpo, con un dejo de absoluta felicidad.
Al otro día, todavía emocionada, volé con mi madrina a Nueva York, era su regalo y lo habíamos planeado minuciosamente. Pasamos días increíbles, recorriendo barrios, comprando ropa y recuerdos, vivenciando otro estilo de vida. ¡Cómo lo disfrutamos! Pero, nunca olvidaré la noche previa al regreso.
Salí de ducharme y prontamente vi el rostro demudado de mi madrina, reconocí al instante que algo la preocupaba. Enseguida me dijo: Sentate, tengo que decirte algo. Ansiosa, espeté: Decime, decime.
-Tus papás tuvieron un accidente…
-Accidente? Dónde? Cuándo? Están internados? Pero si hablé con mamá ayer?
-Recién habló tu tía Marisa, se escuchaba mal, más tarde cuando regresemos de cenar nos llamará.
-Ok, agregué.
En la cena hablamos de temas triviales, pero mi percepción me decía que mi madrina sabía algo más. No quería mirar mi celular, por las dudas.
Todo lo que siguió después prefiero pasarlo por alto…
Han transcurrido diez años, tengo 25, fui elaborando el dolor, soy una mujer bien plantada, con muchos proyectos. Amo mi carrera.
Mis tíos Marisa y Nicolás me dieron mucho amor…
Todo quedó atrás, a pesar de la cruel verdad de lo que sucedía entre mis amados padres….
Creo en el amor y estoy decidida a ser feliz.
miércoles, 18 de agosto de 2021
"Prudencia" de Nilda Alaimo
Prudencia ayuda a su madre en los quehaceres de la casa. Barre el cordón de la vereda . Sabe a caldo desgrasado, a café descafeinado, a gelatina sin sabor. Se lava los dientes cuidadosamente, Se pone crema todas las noches. Tiene las uñas limpias, el escritorio donde hace sus tareas diarias ordenado. Cumple rigurosamente con lo que la maestra le indica. Acomoda su ropa prolijamente en el ropero, pone sus medias en bolsitas y las guarda en el tercer cajón, las bufandas en el cuarto. Pero…¿dónde guarda sus sueños?
Cocina para los amigos de sus hermanos cuando van a jugar al football los fines de semana, hace postres ricos para agasajarlos, los atiende efusivamente tratando de complacerlos. Es sentimental, tiene alma novelesca, sueña con amor y compañía.
Pero…hay una sensación indefinida que ella tiene cada vez que los ve, una sensación que no puede precisar, que le eriza el cuerpo, que a veces no lo puede disimular cuando se siente mirada y…ella…se sonroja.
Una sensación que le corre por todo el cuerpo y le afloja las piernas, le nubla un tanto la vista cuando alguno de ellos se le acerca y sin querer la roza.
Lo que ocurre es que, a pesar de todos sus desvelos, a pesar de sus esfuerzos por llamar quietamente la atención, por servirles lo que más les gusta para que la aprueben, no consigue que la valoren, que valoren sus virtudes, su abnegación, su sensatez, su discreción, porque es…¡irremediablemente fea!
Por ello guarda sus sueños y deseos incumplidos… en el primer cajón de la cómoda.
"Estrellas amarillas" de Irene Gitelman
miércoles, 11 de agosto de 2021
"Las malas" de Camila Sosa Villada
Fragmento extraído del prólogo escrito por Juan Forn.
miércoles, 23 de junio de 2021
Parten de un pueblo del interior de Argelia, son dos amigos: Gerard, descendiente de un diplomático francés y Salim, hijo de un profesor musulmán. Las típicas ropas y turbantes no ocultan los rostros diferentes.
Hicieron una promesa hace varios años, llegar a la basílica menor de Notre Dame D’ Afrique, en Argel, la capital del país.
Debían
atravesar parte del desierto del Sahara, para lo cual se unieron a una gran
caravana de camellos, que llevaba muchas mercancías de valor.
El viaje de
aproximadamente de diez días, era dificultoso, pero ambos, jóvenes y llenos de
entusiasmo lo emprenderían.
A medida que
avanzaban, se presentaba un infinito mar de arena ardiente y pensaban que era
imposible evitar penurias y obstáculos.
Cada noche
armaban carpas, se alimentaban, el humo de las fogatas jugaba dándose formas que
se perdían en lo alto para atrapar las estrellas, muy luminosas, las risas del
grupo eran transportadas por la brisa.
Los días se
sucedían cada vez más cálidos y el sol como lenguas de fuego, que al abrazarlos
, los ponía más sudorosos y sedientos.
¡Qué notable
contraste el cambio del clima en el
desierto!
Faltaba poco
para llegar a destino, cuando fueron asaltados por integrantes de una tribu
nómade, hubo disparos y heridos, ellos fueron tomados prisioneros, se sintieron
vulnerables, qué les depararía el destino.
Llevados ante el jeque, pudieron comunicarse parte en francés y parte en la lengua del lugar, aclarado la causa del viaje, fueron liberados y continuaron solos, en ambos camellos.
Un día
después ya divisan la ciudad, sobre un acantilado que da a la bahía de Argel
,se erguía la basílica, esta de origen neobizantino.
Lugar muy
visitado por peregrinos, por tal motivo en el ábside se lee una inscripción: Nuestra
Señora de África ruega por nosotros y por los musulmanes.
Habían
cumplido la promesa y penetraron en ella a orar por La Paz de sus pueblos.









