jueves, 27 de junio de 2019




"El Intruso" por Gladys Velez 

    Mientras iba hacia la clínica pasaron por mi cabeza miles de casos que llegaban a la Oficina de Defensoría de la Mujer.
     Que mi amiga Julia fuera otro caso me superaba.
    El dolor que sentía y el deseo de verla me involucraban de tal manera que no podía pensar en esto con tranquilidad.
    Dejé el auto estacionado en una calle paralela a la avenida Andrés Baranda donde se encontraba el sanatorio. El viento fresco de esa tarde de fines de agosto me dio en la cara devolviéndome al mundo. Atravesé dos puertas de vidrio entre un montón de gente que iba y venía ajena a mi angustia. En el ascensor topé con mi cara en el espejo y vi con asombro que el maquillaje estaba impecable y que mi dolor no aparecía por ningún lado.
    Cuando llegué a la habitación 307 la puerta estaba entreabierta. Me asomé con cautela buscando a Julia. Allí estaba detrás de una infinidad de vendajes que le cubrían totalmente la cara. Sólo los ojos tenía descubiertos y se le iluminaron cuando me vio. Levantó la mano  en señal de que entrara.
    Me acerqué a la cama pasando por delante de una mujer que no conocía.
    Le besé la mano y la apreté entre las mías.
    Estaba monstruosa, cerca de los ojos la piel violeta e hinchada se asomaba entre las vendas.
   Nos quedamos un rato así. Un largo rato en donde flotaban todas las preguntas que Julia no podía contestar.
    Entró una enfermera y nos pidió que nos retirásemos un momento.
    En el pasillo, la señora que no conocía, me dijo: —Soy Carmen la vecina del 3° B, yo la llamé. Julia tiene un anotador y una lapicera en la mesita de luz y cuando salió de la anestesia poco  a poco  se fue conectado con la realidad. ¡Menos mal que el suero se lo colocaron en el brazo izquierdo!
    —¿Qué pasó? Pregunté.
    —No sé, escuché gritos y un portazo, después el ruido que hace el ascensor, que es infernal. Al rato tocaron mi timbre y oí un susurro:   —Carmen, Carmen…Cuando abrí la puerta la vi toda ensangrentada. Apenas la hice entrar se desmayó. Llamé a emergencias. Eso fue ayer a la mañana. Intervino la policía. El marido y el cuñado están presos. Bueno, no exactamente presos, demorados en averiguación de antecedentes.
    En un instante pasaron por mi cabeza las conversaciones que había tenido con mi amiga por teléfono.
    Hacía quince días que no la veía porque mi hija tenía varicela y como ella cuidaba por las mañanas a un bebé temía contagiarse.
    Me contó que estaba muy nerviosa con su primer final.
    Había terminado el bachillerato de adultos el año pasado y comenzó abogacía. Iba a preparar una materia con un compañero de facultad, un tal Martín Ferris. Me lo había nombrado en otra oportunidad. Le pregunté si Eduardo, su marido, lo sabía. Me dijo que sí, por supuesto.
    Eduardo era chofer de autobús en una empresa de turismo. Hacía viajes de larga distancia y estaba bastante tiempo fuera de casa. Aprobó con entusiasmo lo de su carrera.
    Le insistí sobre lo del compañero de la facu y Julia se reía. Comentó que su cuñado Cristian era medio guardián y mientras ellos estudiaban no se apartaba del comedor con la excusa de cebarles mate.
    Cristian hacía un año que vivía con Julia y Eduardo. Se había quedado sin trabajo y no podía  pagar el alquiler, por eso momentáneamente estaba allí.
    Según lo que me dio a entender Julia no se esforzaba  demasiado por conseguir un empleo y frecuentaba unas reuniones religiosas en donde se estudiaba la Biblia.
    Ella no estaba nada bien con esta situación pero Eduardo le había prometido que en el verano cuando el trabajo se complicaba iba a tratar de ponerlo de chofer.
    A ellos les iba bien. Eduardo compró con un socio una nueva unidad para transporte de pasajeros y el departamento de tres ambientes que alquilaban lo tenían apalabrado para comprarlo.
    No me entraba en la cabeza que Eduardo fuera un tipo violento. Es más,   lo había visto jovial y cariñoso con Julia. Pero bueno, las intimidades de una pareja a una por más observadora que fuese…
    Salíamos con ellos. A veces venían a casa a cenar y jugábamos a las cartas. A mi hija la adoraban.
    Julia me confesó que cuando se recibiera y el departamento estuviera pago buscarían ese embarazo que tanto los ilusionaba.
    La enfermera salió de la habitación y nos dijo: —pueden pasar.
    Me acerqué nuevamente a la cama, arrimé una silla y me quedé sosteniéndole la mano. Carmen se sentó del otro lado.
    Permanecí en silencio no sé cuanto tiempo, hasta que le dije que había dejado a la nena con mi madre y debía marcharme.
    Julia señaló la mesita de luz.
     —Quiere la lapicera y el anotador. Dijo Carmen.
    Se los alcancé.
    Con dificultad Julia escribió algo y me lo dio. Leí con estupor: FUE CRISTIAN.
    Mientras tanto en la cárcel Cristian se paseaba de un lado a otro leyendo en voz alta, casi a gritos.
                       “La angustia me oprime
                        Por ti, oh hermano mío, Jonatan!
                       Tú eras toda mi delicia:
                       Tu amor era para mi más precioso
                       Que el amor de las mujeres.”

                                                                    2 Reyes, I, 26



viernes, 14 de junio de 2019

                                                       La intrusa


 Una historia sórdida de Jorge Luis Borges  


   Los hermanos Nilsen cargan en sus venas una mezcla de sangres, en donde muestran en lo físico confusión de linajes ya que en sus actos se muestran como malevos y criollos. Ambos hermanos amparados en su amor fraternal revelan una conducta homosexual y usan a la misma mujer, Juliana Burgos para establecer el contacto físico. Se unen a través de la mujer.
   Los dos hermanos están enamorados pero esa situación pone en peligro su carácter de malevos. Cada uno teme perder al otro. 
   Para estos compadrones la mujer es un objeto de placer y pertenencia.  
   Con sus actos los Nilsen atacan las normas morales y religiosas que sustenta el pueblo.
   El personaje testigo delata con sus artificios de escritura la presencia de la ficción artística.El arte y la literatura en particular rescatan del olvido las historias contadas salvando su memoria que se constituye en imperecedera. 
    El narrador utiliza todos los recursos expresivos que le ofrece la lengua literaria. 
   No les contaré el final, los invito a entablar un diálogo con el texto, ya que como dice Angela Pradelli "el lugar de la lectura se vuelve poderoso cuando abre las compuertas de las aguas propias, pero detenidas en un estanque, y asume la riqueza de sentidos y la multiplicidad de matices. Ese poder de la lectura está en darnos siempre más. Más ojos para mirar el mundo, más corazón para comprender lo que es ajeno a nosotros. Nos multiplica en lo que sentimos y hace proliferar el pensamiento, la duda, la curiosidad".



Cuando el dibujante del Eternauta, Alberto Breccia, ilustró los cuentos de Borges.


  

viernes, 31 de mayo de 2019


                                               Otra lectura lúcida

                "Pedro Páramo" de Juan Rulfo por: Nilda Alaimo


  Esta “novela de amor” demuestra cómo el poder de un solo hombre es capaz de acabar con la vida de un pueblo. Pertenece al género narrativo con personajes reales y ficticios. El tema central es la cercanía entre la vida y la muerte. No es una novela de fácil lectura, es atípica. No hay secuencia narrativa lineal, hay desorden cronológico, entrecruzamiento de historias. El relato se ubica entre la Revolución Mexicana y la de los cristeros. Representa al realismo mágico; la realidad porque describe la sociedad como se presentaba en la época y lo mágico porque muchos personajes son el alma de los muertos. Mezcla la realidad con la fantasía, los vivos con los muertos. Las voces de los personajes parecen surgir de entre las sombras.Utiliza vocablos mejicanos que obligan a sumergirse en el ambiente del lugar, Comala, ciudad donde se desarrolla la historia. Está escrito en forma laberíntica, entrelazada, con bruscos flash-back y racontos de viejas historias. 
   La novela se divide en dos mundos: el de Juan Preciado por un lado que va en busca de su padre para “que me devuelva todo lo que me ha sacado” según su madre, y por otro el mundo de Pedro Páramo, cacique de Comala, cuyas malas acciones marcarán la vida de todo ese pueblo. En ese pueblo todos sus habitantes viven en pecado constante y al morir no encuentran perdón. 
  Recrea el mundo pre revolucionario, incluyendo a sus principales actores: los caciques que controlaban la vida rural , al clero sometido y funcional a los intereses de un pueblo ignorante y la total ausencia de un estado.
  Vemos aparecer en el desarrollo de la historia distintos personajes. Los personajes apenas actúan. Piensan, recuerdan, trasmiten sus odios, sus miedos sus resentimientos. “Vine a Comala, porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Y yo le prometí a mi madre que vendría a verlo en cuanto ella se muriera“. Así de manera tan simple, comienza una de las novelas más bellas y enigmáticas de la literatura latinoamericana. Juan Preciado llega a Comala en verano y encuentra un lugar deshabitado, desierto, fantasmal, invadido por la yerba, donde los personajes están muertos como la “señora envuelta en un rebozo que desapareció como si no existiera”. Juan llevaba en la bolsa de la camisa un retrato pinchado de su madre, Dolores Preciado, el único que tenía, ya que ella temía retratarse porque era brujería. En el camino encuentra a Abundio, un arriero quien lo guía y le muestra la tierra de su padre, Pedro Páramo, una enorme extensión llamada la Media Luna. Le dice que él también es hijo de Pedro Páramo que ya está muerto, y le indica el camino para llegar a la casa de Doña Eduviges Dyada para alojarse. Cuando llega ella lo trata muy bien y ante su asombro, le dice que gracias a los avisos de su madre muerta, ella sabía que vendría y lo estaba esperando. Lo tutea porque lo siente su hijo ya que la noche de bodas ella se acostó con Pedro a pedido de su madre. Y lo hizo porque según Salta Perico, el provocador de sueños que usaba sus aparentes poderes para abusar de las mujeres, le dijo que era noche de luna llena y que no podía unirse a nadie. Más adelante Juan escucha en esos cuartos llenos de cajones y trastos viejos cubiertos de polvo, gritos, quejidos, llantos de almas en pena. Allí encuentra otro personaje Damiana que es la que crió a ambos desde niños. También ésta es un fantasma. Ella le cuenta que platica con su hermana muerta .Cuando Juan le pregunta si está viva, desaparece, después de contarle el pasado de su padre Pedro, su niñez, su poderío en Comala, los hijos que tuvo con distintas mujeres del pueblo y su amor por Susana San Juan. Le cuenta también que mató al padre de Dolores, mamá de Juan para quedarse con sus tierras. Recordando que su madre le había dicho que ese pueblo era de los ”De Repente", de repente una mano tocó su hombro, la mano de Donis, un hombre que se acostaba con su propia hermana quién le prometió que lo guiaría para volver al lugar de donde había venido. Juan se fue dormir y sintió tanto calor que al aire se esfumó y murió ahogado de miedo, agobiado. Muerto, sigue consciente enterrado como un fantasma más y conoce a otra mujer Dorotea, enterrada en la misma tumba. Por las voces que escuchó mientras estaba vivo y lo que escucha en la tumba se entera de la historia de su padre. La madre le había dicho “Comala , donde se ventila la vida, como si fuera un murmullo” Pedro Paramo , el eje de la historia, habla de los recuerdos de su infancia, de su amor no realizado por Susana Sanjuan , quién fue violada por su padre y perdió a Florencio, su único amor ..En un flash-back aparece Pedro Páramo pensando en Susana, la mujer de la que está enamorado. Recuerda tambien cuando era pobre de niño y su madre le pidió que ayudara a su abuela porque estaba el molino roto y no había plata para arreglarlo porque gastaron en el entierro del abuelo, en diezmos a la Iglesia. Para Pedro todo es negociable, la vida, los principios, el perdón de Dios y hasta la Revolución. 
   Eduviges Dyada la mujer que recibe a Juan. Ella le cuenta que su padre Pedro le había hecho la vida imposible a su madre, Dolores Preciado y que se casó con ella para tener sus tierras. Dolores fue obligada por el maltrato al que la sometía Pedro a ir a lo de su hermana Gertrudis. Eduviges le cuenta la historia de Miguel Preciado el único hijo reconocido por Pedro, que representa en la novela el mal y la impunidad. Le dice que mató al hermano del Padre Rentería, violó a su sobrina y que murió cuando al querer saltar una cerca se cayó y se mató. Según ella el caballo de Miguel, el Colorado, corre por las calles buscándolo y Miguel viene a contarle lo que le pasó, pero está desorientado porque no sabe que está muerto.
   Otro personaje es el Padre Rentería representa la corrupción dentro de la Iglesia. No quiere darle la bendición a Miguel porque fue un mal hombre que mató, violó a su hermana pero se la da, a cambio de una limosna que le ofrece Pedro. Considera que son los ricos los que le dan de comer .El siente que ha pecado al redimir a Miguel y también peca al unirse a los revolucionarios “cristeros”. Toribio Alderete : El vecino que discute los límites de las tierras con Pedro pero éste afirma que las tierras no tienen límites .Pedro lo demandó por usufructo. 
    Fulgor Sedano : El administrador de Pedro que lo alerta de sus deudas con otros pobladores y aún más con las Preciado. Pedro convence a Fulgor que pida la mano de Dolores Preciado, la madre de Juan para casarse con ella y saldar las deudas.Ella, con algunas dudas aceptó. Susana San Juan : Era considerada loca. Le temía a la oscuridad. Alucinaba por Florencio, su único amor. Pedro estaba enamorado de ella. Era 8 de Diciembre cuando murió. Las campanas sonaban y llegaros al pueblo cirqueros, músicos, artistas y Comala se transformó en un gran festejo en lugar de luto. Pedro Páramo juró vengarse. ”Me cruzaré de brazos y Comala se morirá de hambre”. Cuando Susana muere Pedro ya no tiene voluntad de seguir luchando y totalmente abatido abandona todo. Deja sus tierras y despide a sus empleados. Es amenazado por los cristeros por lo que les promete dinero y hombres pero al no cumplir matan a Fulgor, su sirviente. Al final aparece Abundio y va borracho a la Media Luna pidiendo limosna para enterrar a su esposa. Como Pedro se lo niega termina por matar de una puñalada a su propio padre. Pedro murió en brazos de Damiana. La hacienda de Pedro Päramo queda abandonada y el pueblo de Comala se convierte en un mundo aniquilado, lleno de fantasmas. Rulfo refleja con su relato la migración del campo a las ciudades y el abandono en que quedaron los pueblos en esa época.
                                                                                                                  
                                                                                             
                                                                                                           Nilda Alaimo 20/05/19.

                                                                                                     
                                 

jueves, 9 de mayo de 2019


                                                Cine y literatura
      
           La sustancia de una novela no es su asunto o su soporte social, sino su carácter de organización verbal de secuencias narrativas. 
          El cine organiza la narratividad dentro de una realidad visual con imágenes.
         La historia de las adaptaciones cinematográficas de obras literarias famosas ofrece un sinfín de fidelidades estériles y de infidelidades fecundas salvadas por la aclaración "versión libre".
          En el caso de Pedro Páramo de Juan Rulfo llevada al cine por Carlos Velo con el excelente guión de Carlos Fuentes, el mismo Carlos Velo y Manuel Balbachano Ponce no obtuvo en su momento las condiciones de producción que favorecieran una crítica elogiosa. Los problemas estuvieron centrados en aspectos de réditos comerciales y censura.
         La elección de John Gavín, actor estadounidense, para el papel del cacique de Comala no fue acertada. En un primer momento este papel se le quería dar al actor Pedro Armendáriz pero su perfil no representaba a la época.
           Pilar Pellicer que hacía el papel de Susana San Juan le preguntó a Juan Rulfo en un viaje con él en las jornadas culturales que organizaba Bellas Artes ¿Qué le había parecido su interpretación? Rulfo contestó: "Tu tienes el alma de Susana San Juan. Tu eres Susana San Juan".
          Lopez Tarso interpreta a Fulgor Sedano y fue uno de los pocos actores que la producción invitó a la presentación de la cinta en el festival de Cannes en 1967 "Para mi, filmar Pedro Páramo fue muy provechoso y de muy gratos recuerdos", dice el actor. En ese viaje aprovechó para trasladarse a Paris, donde se encontró con Eugene Ionesco.
         Según el crítico Rafael Aviña la adaptación que mejor funcionó fue "El hombre de la Media Luna" de José Bolaños.





                               Maria Barranco, la madre despótica
           
           La ficción no vuelve la espalda a una supuesta realidad objetiva; muy por el contrario, se sumerge en su turbulencia desdeñando la actitud ingenua que consiste en pretender saber de antemano cómo esa realidad está hecha. No es la claudicación ante tal o cual ética de la verdad sino la búsqueda de una un poco menos rudimentaria.
         La ficción no es, por lo tanto, una reivindicación de lo falso. 
         Adherimos a las palabras de Juan José Saer al presentar dentro del tema "relaciones de parentesco en la literatura", la obra de Gregorio de Laferrere (Buenos Aires 8 de marzo de 1867- 30 de noviembre de 1913) "Las de Barranco". Esta obra teatral estrenada el 24 de Abril de 1908 no ha perdido vigencia y fue llevada al cine y la televisión. 
         Inspirada, al parecer, por la familia propietaria de una pensión en La Plata, en la que Gregorio residió en su juventud fue no hace mucho tiempo interpretada por Alicia Berdaxagar como Maria Barranco.
        Pieza teatral tragicómica en donde sobrevuelan escenas grotescas que nos hablan de la necesidad de mantener las apariencias ante los ojos de los demás, la hipocresía y las tensiones que generan los vínculos insanos que llevarán a desestabilizar a la familia en un clima de soledad, angustia y fingimiento.  

                                   
                                 

viernes, 29 de marzo de 2019


Las relaciones de parentesco en la literatura de hoy.
"Lo de papá"   
                                          Claudia Piñeiro

  "Si hoy no fuera un día especial, Julián tomaría el juego de llaves de algún departamento de la inmobiliaria, cerraría el tablero, bajaría la persiana, apagaría las luces y saldría. Así lo hizo cada noche desde que se separó de Silvia, cinco meses atrás. Apenas con unas pocas pertenencias dentro del bolso de Estudiantes de La Plata que, miente, usa para hacer deporte. Pero hoy cumple años Tomás, su hijo mayor, y Silvia lo conminó a que, como parte del festejo, duerma con él por primera vez desde la separación."
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  "Desde el día en que le dijo "quiero que te vayas", el había quedado girando en falso sin entender qué había pasado para tener que desarmar lo que habían construido juntos durante quince años" 







                                       "Pedro Páramo": sus lecturas.
        
       En Pedro Páramo no solo hay técnica literaria que subvierte la escritura sino también una visión global que universaliza realidades y creencias. Se unen ahí ideología y leyenda, fe supersticiosa y superstición fideista, explotación y candor, solidaridad destruida por el asesinato y brutalidad sustentada por el amor a la familia, vida y muerte, ánimas benditas y ánimas en pena. 
       Dice Carlos Monsiváis: "Sin esa totalidad, no existiría Pedro Páramo. Para que esa totalidad pueda expresarse, se necesita una cesación de movimientos en el tiempo y en el espacio. Solo así una colectividad carece de fisuras y es siempre, en relación a si misma, igual y fiel. Para que Comala sea un orbe cerrado y el relato pueda darse en presente, se requiere que la acción haya ocurrido hace mucho y este ocurriendo ahora. Y una solución magistral es que Comala sea un pueblo muerto. Donde los personajes vaguen espectrales o se confiesen desde sus tumbas, anclados en ese único tiempo que es la eternidad."