lunes, 17 de diciembre de 2018


   Agradecimientos


     Durante este año nos acompañaron en nuestras tardes de los miércoles muchos amigos desde distintas disciplinas. Para ellos los mejores deseos y que sigamos encontrándonos en los caminos del arte en los próximos tiempos.
 Instituciones como Biblioteca Pedro Goyena, Museo Histórico Regional Almirante Brown, Centro Cultural Hilda Perata. 
     Clubes y grupos literarios de Bernal, Berazategui y Quilmes. 
     Proyecto Arqueológico Quilmes. 
     Pedro Costa, Chalo Agnelli, Ana María Aispuru, Cristina Secco, Lara Massone, Daniel Salvanescki, Maria Rizzo, Nancy Castagnini, Natalia Costa, Carlos Dotro, Ruben Cichello, Gustavo Fontán, Jana Bokova, Joan Creus Segura, Esteban Leyes, Liliana Souza, Angela Pradelli, José María Santilli, Angel Pizzorno, Cristina Oller y tantos más que enriquecieron nuestras reuniones. 

La metamorfosis 
                                de  Franz Kafka

    "Kafka nació en el barrio judío de la ciudad de Praga, en 1893. Era enfermizo y hosco: íntimamente no dejó nunca de menospreciarlo su padre y hasta 1922 lo tiranizó (de ese conflicto y de sus tenaces meditaciones sobre las misteriosas misericordias y las ilimitadas exigencias de la patria potestad, ha declarado el mismo que procede toda su obra). De su juventud sabemos dos cosas: un amor contrariado y el gusto de las novelas de viajes. Al regresar de la Universidad, trabajó algún tiempo en una compañía de seguros. De esa tarea lo libró aciagamente la tuberculosis: con intervalos, Kafka pasó la segunda mitad de su vida en sanatorios del Tirol, de los Cárpatos y los Erzgebirge. En 1913 publicó su libro inicial Consideración, en 1915 el famoso relato La metamorfosis, en 1919 los catorce cuentos fantásticos o catorce lacónicas pesadillas que componen Un médico rural.
     La opresión de la guerra está en esos libros: esa opresión cuya característica atroz es la simulación de felicidad" 
     Fragmento del prólogo a la edición de 1943 de Editorial Losada. 
     Prólogo y traducción Jorge Luis Borges 

                   
 


viernes, 14 de diciembre de 2018


El lugar del padre
                                           de Angela Pradelli 

     "El lugar del padre es una novela de elegante contención, de sutiles emociones, de una prosa sagaz y nunca enfática, de un ritmo envolvente y de una artesanía que sabe atraer y sumergir al lector en la rara seducción de un mundo mínimo. 
     Su narradora cuenta por sí misma, pero esta relajada discreción nos hace participar, nos intriga, nos captura. Y en cierta medida, nos emociona. Quiero celebrar, sobre todo, la soberana actitud con que la autora se instala en su pequeño universo narrativo y el deslumbrante dominio de su atmósfera, que logra que el más mínimo episodio de este micro-mundo adquiera un valor casi épico. Pradelli no canta, susurra a la belleza insignificante de toda vida, sin énfasis, sin retórica, casi siguiendo el dictado de las cosas en su mudez, en su duelo. 
     En esta muy original obra, encontramos una elegía de la precariedad, y acaso, la suave alegría del desamparo. Felicito a Angela Pradelli por El lugar del padre, esta pequeña obra maestra."

                                                                                                            Antonio Skármeta.    

     Angela Pradelli nació en 1959 en Buenos Aires, obtuvo el Premio Emecé 2002 de novela, el primer premio en el Concurso Interamericano de cuentos de la Fundación Avon y finalista en el premio Casa de las Américas en la categoría poesía.
        En este momento, amigos, estamos siguiendo a Angela en su plataforma colectiva "¿Por qué llora esa mujer?" 





                                                           Salvatierra
                                                          de Pedro Mairal

   Paratexto de emecé, cruz del sur: 
   "A los nueve años, Juan Salvatierra quedó mudo después de un accidente a caballo. A los veinte. empezó a pintar en secreto una serie de larguísimos rollos de tela que registraban minuciosamente la vida en su pueblo litoraleño. Tras la muerte de Salvatierra, sus hijos viajan desde Buenos Aires para hacerse cargo de la herencia: un galpón inmenso atestado de rollos pintados. 
   Intrigado por la obra monumental creada por su padre, el hijo menor se dispone a ordenarla. Junto con las telas, desenrolla una intriga de secretos familiares que se hunden en el pasado y echa sus sombras sobre el presente. Salvatierra parece haber pintado todo. Profuso como la flora y la fauna que pueblan la ribera,el cuadro se impone sobre la realidad y la desborda. Miguel necesita encontrar el rollo faltante para que el cuadro no sea infinito, para que tenga un borde, un límite. Para tener una vida que no haya sido ya pintada por Salvatierra. 
  Pedro Mairal  es uno de los más sólidos y versátiles escritores actuales como en "Una noche con Sabrina Love" y "El año del desierto", vuelve a trazar una historia perfecta, que se interna en los paisajes y  las mitologías argentinas. Esta vez, bajo el aura del poeta entrerriano Juan L. Ortiz, apela a su oficio para narrar los misterios que esconde un cuadro,  un pueblo y un río."

  Amigos, Pedro Mairal nació en Buenos Aires en 1970, nosotros lo conocimos con su novela "Una noche con Sabrina Love", premio Clarín 1998 y también hicimos el análisis del lenguaje cinematográfico cuando fue llevada al cine en el 2000 protagonizada por Cecilia Roth, entre otros.
   En "Una noche con Sabrina Love" Mairal nos contó la fábula iniciatica del viaje de un joven (anti-héroe) hacia los sentimientos más profundos con un lenguaje sencillo que va salvando como en el cuento maravilloso infantil los obstáculos para llegar a la adultez.   





El sonido y la furia
                                         William Faulkner

       En esta obra William Faulkner ha tomado su título de un monólogo de Macbeth: "El cuento de un idiota, lleno de sonido y furia, sin significado". Esta magnífica novela aparecida en los inicios del Siglo XX narra la decadencia de una vieja y tradicional familia del Sur de los Estados Unidos. 
    En "El sonido y la furia" podemos observar la lucha del hombre con el tiempo y la tradición, las contradicciones propias de quien busca la libertad.
     Las cuatro partes de las que consta la novela nos ponen frente a un escrito que rompe la linealidad cronológica, se adentra en las peculiaridades de los personajes, nos muestran un contexto histórico con la densidad  literaria y los recursos que solo Faulkner pudo lograr. 
      El tema y el argumento serán motivo de reflexión, más aún, como los universales (amor y odio entre padres, hijos y hermanos) que se narran de una manera inédita haciendo uso de flashback, riqueza de vocabulario y recursos lingüísticos y literarios tales como el monólogo interior.
       Faulkner recibió el Premio Nobel en 1949 y nosotros lo conocimos con el cuento "Una rosa para Emily" en donde se supone hace un homenaje a Emily Dickinson. "Las palmeras salvajes" y "Absalon, Absalon" podrán ser obras en las cuales podemos incursionar en un futuro.





   

   

    

     Amigos y seguidores de "Té con Verso" estamos ya terminando el año con las últimas entradas en el blog en donde hacemos las consideraciones que merecen las obras propuestas para el 2019.

   
    Seguimos como siempre con el grupo cerrado de los alumnos del taller y anticipamos el inicio de nuestras reuniones para el primer miércoles de Abril del próximo año. 

         
 

viernes, 7 de diciembre de 2018


                                                    Distancia de rescate
                                                            de Samanta Schweblin


   

    “-David se había acuclillado en el riachuelo, tenía las zapatillas empapadas, había metido las manos en el agua y se chupaba los dedos. Entonces vi el pájaro muerto.

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     Rezar como loca, rezar como nunca había rezado en mi vida. Pensarás por qué no corrí a la guardia en lugar de encerrarme en la habitación, pero a veces no hay tiempo para confirmar el desastre, lo que sea que hubiera tomado el caballo lo había tomado también mi David, y si el caballo se estaba muriendo no había chances para él. Lo supe con toda claridad, porque yo ya había escuchado y visto demasiadas cosas en este pueblo: Tenía pocas horas, minutos quizá, para encontrar una solución que no fuera esperar media hora a un médico rural que ni siquiera llegaría a tiempo a la guardia.”